El cuidado de la piel durante el embarazo

Es habitual en muchas mamás que la llegada del bebe nos mantenga tan ilusionadas y tan ocupadas con los preparativos, que olvidamos nuestro propio cuidado. Sin embargo, no debemos olvidarnos de cuidar nuestra piel, ya que durante la gestación es una de zonas que más sufre debido al estiramiento de los tejidos a los que se ve sometida y a los cambios hormonales que la alteran desde su interior. Unos simples cuidados al día podrán evitar o reducir los daños a los que se verá sometida durante estos nueve meses.
Os dejamos unos consejos que os ayudaran en su cuidado. Y recordad que vais a ser mamás, pero no está reñido con seguir cuidando de vosotras. Mama guapa, mama más feliz.

El temido cloasma

Temido porque ya sólo el nombre nos da respeto, ¿verdad? Pero,¿ que es exactamente?
Se trata de una hiperpigmentación en algunas zonas de la cara. El resultado son unas manchas oscuras que suelen aparecer principalmente en la zona superior del labio, en las mejillas y en la frente. Las causas son hormonales, producidas por el embarazo (aumento de la concentración de melanina) y hereditarias. Es decir, que algunas tenemos una cierta predisposición a tenerlas. Especialmente las mujeres de tez oscura.
¿Quién es nuestro mayor enemigo? Sin duda el sol.
Protégete bien, utiliza cremas de pantalla total. Da igual si crees que solo vas a dar un paseo para comprar el pan, protege siempre esas zonas. En las farmacias venden unos sticks parecidos a una barra de cacao, lleva uno siempre en el bolso y aplícalo con frecuencia. Nadie notara que lo llevas, créeme.

Las estrías

No tendrán un nombre tan inquietante como el del cloasma, pero no por ello las tememos menos,¿ verdad?
Muchas de nosotras las conocimos ya en nuestra adolescencia, si eres de las mías préstale mayor dedicación a su cuidado.
Las estrías se producen por el estiramiento continuo de la piel durante la gestación. Las fibras de colágeno se rompen provocando unas finas líneas de color rosáceo que posteriormente ensancharan provocando un surco más profundo y de un color morado. Suelen aparecer en el abdomen y en el pecho, principalmente, pero también en la cara interna de los muslos, de los brazos y en las caderas.

¿Qué podemos hacer para evitarlas?

Hidratar, hidratar e hidratar.
Desde el interior, con el consumo de agua. Es recomendable dos litros al día, esto además nos ayudará con la retención de líquidos tan común durante estos meses.
Desde el exterior, aplicando cremas ricas en centella asiática y aloe vera. En las farmacias encontrareis cantidad de productos aptos durante la gestación. No dudéis en pedir consejo a vuestro farmacéutico, ginecólogo o matrona. Ellos os indicaran algunas de las mejores y más eficaces cremas. Una vez las tengáis, lo más importante es su aplicación. Debe ser constante y diaria y además estar acompañada de un buen masaje que permita la absorción total de los principios activos.
En el abdomen y el pecho, ya que son las zonas que más se ven afectadas, aplícalas dos veces al día. En el primero realiza semicírculos alrededor del ombligo y en sentido ascendente. Como si dibujaras una c
En el pecho extiende un poco de crema y luego realiza movimientos desde el interior hasta la axila como si dibujaras una media luna. Después aplica crema en el escote con movimientos ascendentes.
En la cara interna de los muslos, aplícala con movimientos circulares y ascendentes.

La celulitis

Lamentablemente se desconocen las causas de la celulitis. Durante el embarazo los cambios hormonales y la retención de líquidos pueden acentuarla. Lo único que podemos hacer es beber agua, caminar y evitar las prendas apretadas. Las cremas anticelulíticas están desaconsejadas durante este periodo, así que hasta finalizar la lactancia no debemos usarlas.

 

 

Fuente: Guadalupe Recio